La pesca paso de refilón en mi adolescencia, la deje aparcada sin darme cuenta y de la misma manera apareció. Hablando con los compañeros en el trabajo uno de ellos "Alfonso" me contó de su afición a pescar. El tema se fue dando más a menudo y por fin llego el día que saque tiempo y me fui a pescar... ¡Que sorpresa estaba ahí! ese gusanillo esperando a despertar para convertirse en el jovi más perfecto que llenaría mi vida desde hace ya siete años. Por eso quiero compartir recuerdos, anécdotas, experiencias y por qué no uno u otro conocimiento para todo aquel que quiera descubrir y vivir la afición de pescar.